Ana López

Cuando se me ofreció la posibilidad de participar en el programa METS me encontraba en un momento vital muy bajo, con una depresión en ciernes y con problemas evidentes de concentración.  No soy una persona deportista, así que los resultados a nivel físico fueron evidentes en pocas semanas: mayor resistencia y tonificación en general. Pero lo realmente sorprendente, sobre todo por lo inesperado, fueron los cambios a nivel emocional: gané estabilidad, gané confianza y conseguí elevar mi autoestima. De manera natural y muy sutil me sentí bien a todos los niveles y dejé atrás la etapa depresiva. Evidencié con sorpresa que una mayor organización a nivel mental se tradujo de manera clara en una mejor organización del entorno físico. Y lo mejor es que los cambios se mantuvieron en el tiempo. Fue la mejor evidencia de que la solución siempre está en ti y de que el sistema funciona.